Conectarse

Recuperar mi contraseña


¡La quinta Era ha comenzado!
Puedes pedir tu personaje AQUI


EL PRIMER EVENTO ONROL HA COMENZADO!
Participa AQUÍ


Últimos temas
» Naruto Sekai [Afiliación Elite-Vip]
Miér Nov 08, 2017 1:29 pm por Invitado

» Cumbia Hame Ha
Sáb Oct 21, 2017 1:13 am por Nezumi

» Presentacion de personaje
Miér Oct 04, 2017 3:53 pm por Stein Momochi

» Petición de Personajes
Mar Sep 26, 2017 10:05 pm por Legendaria Kunoichi

» Puntos de Actividad
Mar Ago 29, 2017 1:26 am por Legendaria Kunoichi

» FICHA BASE/ DATOS PARA LOS PERSONAJES
Miér Jul 26, 2017 9:17 pm por Akane Hayashi

» User Bars - Taller
Jue Jul 20, 2017 6:31 am por Itsuki Nakamura

» Galería de Nojigu/Hyunkel
Jue Jul 20, 2017 1:49 am por Izumi Uchiha

» Canciones K-POPERAS/ J-POPERAS
Dom Jul 16, 2017 3:33 am por Izumi Uchiha

» Mi ending favorito es...
Dom Jul 16, 2017 3:30 am por Izumi Uchiha

» Doramas que debes ver antes de morir <3
Sáb Jul 15, 2017 5:20 am por Izumi Uchiha

» Presentación tardia pero presentación de todos modos x3
Mar Jul 04, 2017 2:21 am por Indra Ōtsutsuki

» Presentacion
Mar Jul 04, 2017 12:25 am por Hotarubi Nomori

» La creación de Akatsuki
Lun Jul 03, 2017 10:47 pm por Minami Shinju

» Entre Lilas y Oscuridad por Sasha545
Lun Jul 03, 2017 10:41 pm por Minami Shinju

» Mis chocoinventos xD
Lun Jul 03, 2017 10:39 pm por Minami Shinju

» OCS del clan Hyuga
Lun Jul 03, 2017 10:36 pm por Minami Shinju

» Imagenes subforo
Sáb Jul 01, 2017 6:25 pm por Itsuki Nakamura

» HONEST TRAILERS (ingles)
Jue Jun 29, 2017 11:06 pm por Minami Shinju

» Recomienda una canción II - Dedica una canción I
Jue Jun 29, 2017 11:00 pm por Minami Shinju



Historia que se Roleará
Petición de Personaje
Datos para la Ficha
Sistema de Batalla
Normas de Combate
Normas de Rol
Reglas del Foro
Requisitos para Jutsus
Biblioteca de Objetos
Guía del Foro (Resumen)

Eventos Offrol


Afiliados VIP
Foro RPG Naruto



Indra Ōtsutsuki

Sinchronicity

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Sinchronicity

Mensaje por Usui Kamanosuke el Jue Abr 11, 2013 3:47 pm

Este libro esta inspirado en la obra de la saga Synchronicity, es una trilogía hecha por Hitoshizuku-P e ilustrado por Suzunosuke, la historia que se muestra a continuación es un fic creado solo por mí para fans de Vocaloid.

Sin fines de lucro todos los créditos van para sus respectivos autores en la creación de esta obra.

Anghelzz

✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥

Capítulo I
Una historia que no debe ser contada…

“Las leyendas, hazañas o propios milagros ejercidos por caballeros que se convertían dignamente en héroes desaparecían. La era que tanto temían había llegado a su cúspide, donde la oscuridad abría sus fauces exhalando su lúgubre aliento…”


Antes de que la alianza de Irión se forjara sobre los otros tres reinos gobernados por la mano del hombre todo se encontraba en caos, destrucción sobre quien debía obtener el poder y suprimir al débil para gozar de las riquezas. Sin embargo la oscuridad traída por el odio ocasionó que fuerzas malignas desataran los males sobre ese frágil mundo, algo tan poderoso que hizo que se unieran por primera vez combatiendo la indiferencia y unirse para acabar con el demonio que acechaba contra su bienestar.

La sombra del orgullo perturbaba la paz al crear tan magnífica y poderosa bestia, recordando a los demonios extintos en pesadillas este ser escupía fuego y su imponente mirada buscaba con celosía objetos de sumo valor que proteger en su guarida. Este terror jamás obtuvo nombre propio, solamente se designó como el primero de todas las calamidades.

Acostumbrado a sobrevolar pueblos, aldeas, ciudades enteras para acrecentar sus bienes, esta feroz criatura se asentó en lo más profundo de las cavernas albergándose para si sus riquezas, donde descansando cada diez años satisfacía su voraz apetito invernando y ofreciendo a la raza humana un poco de paz. No fue que un día un desaventurado joven en busca de venganza prometió no solo a su pueblo sino así mismo vengar a la humanidad con la muerte de este animal, tratando con ello de mitigar el dolor de la pérdida de su familia y todo aquello que alguna vez consideró como bueno. Aventurándose sobre su corcel en la época donde se suponía el dragón yacía durmiente, se armó con un escudo y una pequeña espada para albergarse en las profundidades de dicha cueva. Se cuenta que la lucha en la que se entrometió se llevo a cabo de varios meses, ya que se creía en la posibilidad de que estuviera muerto; sin embargo el pequeño joven salía victorioso con el corazón del dragón en la mano la cual devoró sin ningún miramiento como símbolo de su buena fortuna.

Finalmente un nuevo reino se creaba superviviente de las calamidades embestidas en la Tierra Media, solo un caballero que había guiado a la victoria a su nación fue proclamado inmediatamente como su único y verdadero rey. No obstante los sentimientos de celos y reproches no tardaron en aparecer conduciendo su mandato a un punto donde dudarían sobre las capacidades de este hombre que alguna vez denominaron como su Salvador.

Adrien Vharia fue perseguido y marcado por sus hazañas de acabar con la terrible furia encerrándolo en una inherente soledad, sus actos le llevaron a colocarse no solo como el caballero más joven entre los pocos que se conocían en cantos, sino que era el único que existía para combatir cualquier tipo de injusticia.

Su porte le distinguía sobre cualquiera, su forma de meditar las cosas y analizarlas no era propio para alguien de su edad, sin embargo se mostraba con una aterradora sabiduría. Pocas veces se le veía sonreír más cuando llegaba a hacerlo podía manifestarse indudablemente la paz en el ambiente por muy hostil que este se encontrara.

Sus cabellos negros se perderán como la noche más oscura
y sus ojos violáceos brillaran con fulgor ante el nuevo enemigo.
Primer verso – Temible predador.


Vharia sin dudar se dirigió en una particular caravana solicitando audiencia con una especial criatura, se decía que la hechicera del tiempo conocida como Elestra podía conceder el deseo de cualquiera a cambio del precio equivalente a lo que se solicitara (consciente de la advertencia continuó su camino sin importar las consecuencias).

El viaje no sería sencillo, más allá de sus capacidades llegaba al grado donde la tierra y los mares tenían fin, solo el vacío extenuante se contemplaba ante sus ojos desafiando cualquier tipo de realidad. Justo al borde del abismo el joven rey de Irión se encontraba en el desfiladero, no existía puente ni camino que seguir.

Demandante exigía la audiencia con la hechicera por lo que alzando su voz exclamaba con todas sus fuerzas para que el sonido se combinara con el viento transmitiendo sus deseos y al mismo tiempo mandatos.

- ¡Elestra ¿dónde estás?!

- Duerme… -una cálida voz emergía entre los pensamientos del caballero, como un terrible sueño el llamado a la bruja provocó que su silueta cayera vencida y agotada por la inducción de esa hipnótica melodía para perderse en la oscuridad. Al borde del acantilado el pelinegro se desplomaba a causa de una fuerza mucho mayor a la gravedad, no obstante desde el firmamento un séquito de estrellas en lo alto bajaban fugazmente en dirección al joven, prendándose a su ser y transportándolo a un sitio totalmente desconocido y celestial.

Intangible y lejana en la luna de plata parecía que el mundo de este satélite se formaba más bello que el de la tierra media. El astro en esa época no permitía que el brillo del sol alcanzara el hogar de la solitaria princesa, más la dimensión paralela conocida como Lithos presumía de su belleza mostrándose diamantino.

Adrien despertaba confundido, desprovisto de un arma se veía indefenso por los siguientes peligros que le podrían aguardar, en medio de un bosque observó en torno al firmamento. Las estrellas se escondían ante los ojos de su majestad, más el sonido de un lamento viajaba con la brisa causándole pavor que lo incitó a tomar la rama más cercana a su persona.

Tomando el coraje siguió avanzando, llamando varias veces pero sin recibir respuesta alguna.

Sumido en el inocuo silencio le extraño la quietud de la zona, a pesar de la belleza todo carecía de vida. Los árboles que solo se mostrarían en la imaginación más retorcida de un experimentado artista se entrelazaban por las copas formando impresionantes figuras en filigrana, la arena blanca que pisaba con las botas desprendía un polvillo que flotaba por la aparente inestable gravedad.

Los ojos purpúreos de Adrien volvieron a mirar con más detenimiento la zona que la vez primera, notando que todo lo que estaba ahí no era nada menos que simples estructuras elaboradas por un digno maestro, pero el pequeño crujido que provenía de los troncos le alertaba puesto que podía asegurar que estos danzaban abriendo más espacio entre sí y centrándolo para revelar que el nuevo intruso invadía esas fantásticas tierras. El rey nuevamente proclamaba el nombre de la dama que buscaba, la frustración y la molestia se generaban más por verse envuelto en tal juego puesto que su carácter siempre demostraba arreglar las cosas de frente, tenía que recordar que lo que enfrentaba no era un dragón y si quería conseguir el favor de la hechicera tenía que ceder ante su terrible carácter de desconfianza.

- ¡He venido a buscar a la bruja del espejo de agua, Elestra. Soy el rey de Irión!

- Sé quién eres mi rey.

En lo que parecía un inhóspito lugar la dulce voz de la hechicera se revelaba ante el hombre que no tenía título ni honor en Lithos, ahí era juzgado por su nobleza, valor, espíritu y todos esos valores que le habían hecho digno de pisar el reino de la bruja blanca.

Mientras tanto un fenómeno errante al ambiente se mostraba, plumas blancas descendían en el pequeño claro, los ojos del caballero se abrían en asombro hasta que curiosamente extendía la palma de su mano para atrapar una de ellas pero ésta se desvanecía apenas cuando entraba en contacto con su piel.

- ¿Acaso eres Elestra? –preguntó confundido.

- ¿Debería tomar especial forma para presentarme ante su majestad?

Al fin la voz de la doncella se escuchaba con claridad y fuera de sus pensamientos, jamás había escuchado una melodía tan acogedora que incluso no pudo evitar querer conocer el paradero de tan dulce llamado.

- Quisiera ver a la mujer que me ayudará a alcanzar mi único deseo.

Una tonada revoloteaba entre las formaciones boscosas simulando una risilla, Elestra no era ni remotamente humana pero dejo que Adrien considerara las cosas a su modo y bajo su propio entendimiento.

Antes de recibir respuesta del único ser que gobernaba los cielos y el espacio a su alcance meditó sobre lo que debería hacer con el caballero. Conocía su vida, su destino, su dolor y sus intenciones de arriesgarse a venir desde su reino hasta la morada de la dama de Lithos. No obstante continuó aliviando el corazón del rey para seguir con el juego de preguntas y de aquella forma quizá persuadir el deseo de tal hombre que haría conmocionar a Irión.

- Puedo escuchar su deseo, el cumplirlo dependerá de lo que esté dispuesto a darme a cambio.

Avergonzado ante la gentileza de su interlocutora se inclinó inmediatamente posando su rodilla ante el suelo.

- Me pregunto a veces si alguien más digno que yo hubiera acabado con ese monstruo, en el momento que me atreví a devorar su corazón para extinguir su esencia no he dejado de verme como una bestia.

- Es normal que te sientas así… has devorado todos los males que habían colapsado a Irión, la carga que has llevado te condujo desesperadamente hasta este sitio a buscar respuestas y de esa forma decidir cuál deseo sería el más correcto para salvar a la humanidad o a ti mismo.

- ¿A qué se refiere?

Elestra callaba mirando en un punto en específico. Lo que parecía imposible de admirar desde el principio ahora se presentaba revelando el planeta del que provenía el caballero, la forma de la tierra plana se contraponía por encima de Lithos.

El rey se levantó asustado al contemplar tal verdad, como un espejo pudo ser testigo de como ese enorme disco sustentaba a Irión y a Lithos al mismo tiempo como uno mismo; girando en eje, manteniéndose horizontalmente dejando ahora en turno al astro solar para irradiar con su luz y mantener el flujo del tiempo que debía tomar.

- Antes de que el hombre fuera creado como un ser racional… antes de que todos fuéramos creados. Una fuerza más allá de nuestro propio entendimiento dio inició a las cosas que hoy nos parece cotidianas, hablo de nuestra verdadera madre la diosa Gaia quien sembró su semilla en el con fin de este espacio para otorgarnos el milagro de la vida.

- Si pudiera disculpar mi indiscreción pero… ¿acaso esa historia no es una fantasía?
- Lo mismo dijeron sobre las criaturas fantásticas y devoraste el corazón de un dragón. –la dama fijo ambos orbes en torno a la silueta de Adrien indiferente, su voz pareció endurecerse y su porte frágil imponía elevando a su alrededor una luz más fuerte que alcanzaba a cegar a su invitado.– El dragón que asesinaste con tus propias manos no era nada menos que el hijo de nuestra madre, Emer…

- Jamás escuché cosa tan absurda.

- Caballero Vharia, estas pagando el pecado no solo de asesinar a nuestro hermano sino también que devoraste los males que cometió Gaia.

- ¿Qué males?, solo logras confundirme con tus palabras.

- ¿Acaso no lo entiendes?, tu cuerpo alberga la esencia de los pecados capitales. Esa es la razón por la cual sientes que no eres tu mismo.

- Supongamos que tienes razón, ¿quién es Emer?, ¿porqué no se habla de él en la Tierra Media?

- Se prohibió mencionar su nombre y su origen por que su estirpe es del monstruo legendario Leviathan, el rey demonio. Cuando Gaia terminó de crear todo lo que conocemos descendió a tu mundo con la esperanza de gozar de su obra, su hermano celoso siguió sus pasos disfrazándose, seduciéndola y enamorándola para implantar de la misma forma su semilla dentro de ella rompiendo con su pureza. Los pecados capitales no existían; lujuria, codicia, pereza, soberbia, ira, envidia y gula, reposaron en su interior corrompiendo a su hijo. Al descubrir la verdad Gaia intentó salvar la vida de su hijo pero era demasiado tarde, Yahvé el verdadero dios aborreció el acto de sus hijos castigándolos debido que la mezcla de su sangre divina se había manchado. Leviathan fue exiliado a dormir en las profundidades del océano eternamente y Gaia que no tenía la culpa fue quemad, su cuerpo se destruyó pero Emer al contrario no.

- ¿Cómo es que sobrevivió?

- Yahvé creyó que con destruir el cuerpo de su hija las cosas se solucionarían después de arrojarla al abismo del infierno para que se consumiera, pero el amor de Gaia protegió a su bebé. Sin calcularlo las llamas endurecieron su ser como la fortaleza de su padre Leviathan, proveyéndole de escamas para protegerse de la ira de su abuelo, de sus fauces expulsaría fuego y su sed solo demostraría la venganza de querer exterminar aquello que su madre creó con tanto esfuerzo después de que el mismo hombre se corrompiera por estos males, tú deberías de saberlo mejor que nadie, antes de convertirte en rey y traer orden a Irión todo el mundo estaba envuelto en caos y oscuridad.

El rey Vharia calló sumergiéndose en el silencio junto con sus pensamientos, era algo imposible de asimilar tan fácilmente más eso explicaba de alguna forma el porqué de escuchar en su mente a múltiples demonios tentándole a destruir lo que tanto se esmeró en forjar para que todos fueran felices.

- ¿Por qué yo?

- Fuiste el único con la suficiente determinación de proteger a los demás después de perderlo todo.

- Solo quería venganza y…

- Se equivoca, aquellos actos lo han hecho ser quién es realmente, no tiene que sentir arrepentimiento por ninguno solo; más temo que lo que le diga sea para usted de importancia.

- Realmente mi deseo es cambiar el destino con el que se me fue guiado.

- Comprendo. –la matiz de su voz decaía pero no podía infundir en la decisión del caballero por lo que caminando a él entonó más determinante.- Rey Adrien acompáñeme.

Justo al momento que levantó su rostro pudo darse cuenta de la presencia angelical que se mostraba en la oscuridad, brindando de claridad el paraje. Elestra mantuvo su paso veteando el bosque que se abría ante ella, descubriendo el camino que debían de seguir…

Una enorme fuente adornada con vetas plateadas contenía el agua que extrañamente no ondeaba si quiera por la brisa o la caída de las hojas, podía describirse a sí mismo como un enorme espejo donde su umbral no tenía límites. A espaldas de la bruja aquel hombre pudo darse cuenta de los ínfimos detalles que adornaban a la mujer, como las dos flores que se prendían en su cabello en un pequeño recogido, que su vestido de plumas blancas no eran más que alas por separado que cubrían su figura y que el momento en que las joyas lucían gloriosas parpadeaban e irradiaban una vitalidad propia que acompañaban a la hechicera.
Elestra se colocaba a un lado, extendiéndole la invitación de que se adentrara al centro del lago para sus propios propósitos.

- Debo advertirle que cuando llegue al centro del lago cada paso que dé las memorias que posee se perderán como pago a declinar el motivo de querer cambiar su destino, al igual que su deseo será reprimido.

Angustiado Adrien miró con horror el lago, su deseo que le resultaba apenas palpable sobre sus manos mantenía un cruel truco a pesar de su travesía. No existía tiempo para pensar, nervioso apretó con firmeza los labios para de nuevo retomar su distinguido porte adentrándose sin vacilar nuevamente.

- Nada me hará cambiar de opinión.

- Que así sea. –manifestó la peli plateada volteando hacia la fuente, alzando su diestra en pos a la luna llena para abrirle el paso al rey.

El suspiro pesado de Adrien confirmaba su inseguridad, sin en cambio abandonando cualquier tipo de temor se sumergía en la fuente sintiendo que sus memorias no parecían alejarse de sus recuerdos. El peso de su cuerpo se volvía más liviano, tentado a mirar atrás siguió observando a la dama ahora más confiado en espíritu, suavizando por primera vez en su vida una sonrisa.

La bruja del espejo de agua le admiraba con un rostro triste, su semblante delicado se desgastaba a medida que se sumergía el caballero de título nobiliario.

Nada cambiaba desde su perspectiva, todo se convertía en despreocupaciones y sus responsabilidades pasaban a un segundo plano anteponiéndose en primera mano sus necesidades. En el fondo de su corazón algo le seguía alertando, no era correcto ese tipo de libertad pero entre más intentaba pensar en ello una inyección de adrenalina era segregado por todo su sistema poniéndolo más eufórico. Mientras tanto la mujer que esperaba en la orilla cerró los ojos comenzando a emitir un suave canto, alrededor del monarca un círculo mágico emergía sobre las aguas tomando las memorias del hombre.

Faltaba poco para que llegara al centro, su vida entera fue dejada atrás y lo único que podía conservar inalterable de su identidad era su nombre: Adrien.

El círculo que atrapaba al rey se incitaba con la melodía de la bruja Elestra, ahora un halo de luz rodeaba tanto a la dama como al monarca, ambos círculos mágicos nacían bajo de ellos uniéndolos para después emerger una columna de luz que viajaba en torno al cielo.

Ese deseo…
Esa segunda oportunidad…

✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥✥
El tiempo y la vida se detenían en tal paradisiaco lugar, tal dimensión solo podía crearse bajo sueños y fantasías pero era verdadero. Los árboles crecían frondosos, las hojas se mecían majestuosas con la tibia brisa de verano, los rayos del sol solo traspasaban en gráciles caricias tintando todo de un bello colorido. Las dulces fragancias percibidas en el viento contrastaban el sueño de los mortales, la princesa que residía solitaria se sumergía ante la fuente atraída por la nostalgia…

El agua se mostraba cristalina, clara y pura ante los periodos de luna llena, pudiendo contactar con ese mundo que parecía tan lejano a su realidad, Irión. Una encantadora melodía emergía de sus labios, el silencio que reinaba sobre el lago se quebrantaba, pequeñas luces centelleaban ante la frágil figura de la hechicera. Figuras amorfas danzaron continuamente alrededor de la que invocaba tal canto, resplandeciendo la noche en colores cuyo fulgor crecía conforme la tonada continuaba. Del rojo al amarillo, del amarillo al verde, del verde al azul… transformándose en ciclos que no parecía tener final.

Elestra extendía su palma, gotas de sangre abrían una herida por el sacrificio –uno tan antiguo como la de ese encuentro de antaño–, que estaba a punto de realizar. El fondo del lago resplandecía dispersándose llegando a la superficie en un inmenso pilar que alcanzaba el astro lunar, dicha columna inestable disparaba peligrosos rayos que colapsarían el reinado de la bruja.

Entregándote este canto celestial
te imploró le des la solución.
La melodía solo puede curar,
aquel impuro corazón.
Deja que duerma por la eternidad
a ese demonio cegado de razón…
Cántico-La Bruja del Espejo de Agua.


_________________

I´m not  who I was BEFORE ♪ ♪♫
avatar
Usui Kamanosuke

Ryo : 2523
Mensajes : 82
Fecha de inscripción : 25/02/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Sinchronicity

Mensaje por Yoko Hyuga el Sáb Ene 25, 2014 6:53 pm

valla me gusto mucho te lo agradezco, y am no se que decir a ya se

mis ojos cansados
mi ser desolado
un deseo que no se oprime
sera alcanzado


y justo al lograrlo 
otra travesía se a encontrado
y esta es la poesía
que os he entregado


espero que os alla agradado
avatar
Yoko Hyuga
Clan Hyuga
Clan Hyuga

Ryo : 2319
Mensajes : 104
Fecha de inscripción : 22/01/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.